Entre todos los
sitios que ha ido eligiendo el hombre a lo largo de la historia como
lugar para vivir y desarrollar su cultura hay algunos que poseen un
estilo propio, que surge a simple vista, un estilo que evoca todo el
mundo con solo escuchar su nombre.
Bellocq es un pueblo en que la hospitalidad y la solidaridad abundan,
es un lugar en que la paz y la tranquilidad sobrevuelan, es un espacio
abierto para disfrutar del verdor y de sus campos, es una comunidad abierta…
No solo es escuchar “buenos días” o “adios” es escuchar problemas,
inquietudes y nostalgias, para nosotros no es un espacio cerrado al
contrario, abierto para aquel que lo visite…
Esta mas abierto que nunca, sus puertas son inmensas, su gente es linda…
para Bellocq el reloj del tiempo nunca se detuvo, a pesar de los
arraigos, de las inundaciones… hoy muestra pujanza y satisfacción, natural y
especial, inquieto y progresivo…
Así es mi Bellocq, su Bellocq, Nuestro Bellocq,
un pueblo que no lo hicieron los gobiernos, ni el dinero… una localidad que
se hizo con el esfuerzo, la valentía, la soledad, el desosiego, Bellocq
es sin duda un lugar maravilloso, es el paraíso de la tranquilidad y la
hospitalidad.
....Mi Bellocq,
su Bellocq, Nuestro Bellocq....
por Federico Hernández Pagella
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